La oración es el diálogo del corazón con Dios. Es el momento en el que el creyente se detiene para ponerse en su presencia, hablarle con confianza y abrirse a su voluntad.
No se trata solo de recitar palabras, sino de entrar en una relación viva con Dios, que nos escucha, nos acompaña y nos guía en nuestra vida diaria.
A través de la oración, el cristiano encuentra paz, orientación y fuerza para vivir su fe en medio de las dificultades y alegrías de cada día.
Orar es abrir el corazón a Dios, hablarle con confianza y aprender a escucharle en el silencio.
Oración de petición
Oración de acción de gracias
Oración de alabanza
Oración de silencio
No hace falta esperar momentos especiales.
Se puede orar en lo sencillo: en casa, caminando, en silencio o con una breve palabra.
La Palabra de Dios
El silencio
Una vela encendida
Un momento de recogimiento
La oración nos acerca a Dios y transforma nuestro corazón.