La gracia es el don gratuito que Dios nos da para participar de su vida y vivir en su amor. Es su presencia en nosotros, que nos ayuda a caminar en el bien y a acercarnos a Él.
La gracia no se puede ganar ni comprar, es un regalo que Dios ofrece por amor. Él nos la concede para fortalecernos, perdonarnos y guiarnos en nuestra vida.
A través de la gracia, Dios actúa en nuestro interior, transformando nuestro corazón y ayudándonos a vivir como hijos suyos.
La gracia se recibe especialmente en los sacramentos, y crece cuando la cuidamos en nuestra vida diaria:
viviendo en amistad con Dios
evitando el pecado
acercándonos a la confesión
practicando el amor y la caridad
La gracia es la vida de Dios en nosotros, que nos sostiene, nos renueva y nos guía hacia la vida eterna.